Pequeña bóveda celeste
Con mi cabeza vuelta una bodega desorganizada, ocasionalmente entro para sacudir un poco el polvo, tirar lo que ya considero basura, pero como toda mente dispersa quedo detenido con todos esos juguetes, cosas rotas e imágenes que evocan sentimientos de melancolía fugaz. Los cuales reafirman todos los compromisos adquiridos en tiempos remotos, ver por la ventana de este "cuchitril" como corre el tiempo ... lo que alguna vez fue... lo recordado...
Detenerme, cerrar los ojos, retomar ideas, sucumbir, sentir a distancia, reinventar para guardar así la llama de aquel sentimiento del niño interior, el cual es invulnerable y permanente...
Esta bóveda celeste donde las ideas vuelan y dejan el cuerpo ligero, nada es constante, lo que fue nunca sera ... corriente libre de aferrarse a la ilusión de lo inmutable y etéreo..
"Quemarte con el sol... magnetizarte con la luna, para permanecer en serenidad y con la llama de vida siempre ardiente"
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